«Preferimos que se erosione nuestra rentabilidad, pero no perder volumen»

En plena crisis de consumo, Tomás Pugliese, gerente general de SushiClub, relanza su marca y mira hacia el exterior. Renovación de locales, sustentabilidad, y el impacto de la inflación.

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Tomás Pugliese, gerente general de SushiClub.

Al contexto de caída generalizada del consumo, ningún sector le escapa. Ni siquiera el premium. Sin embargo, hay quienes apuestan a mirar más allá, incluso fronteras afuera, para sortear la crisis. Es el caso, por ejemplo, de SushiClub.
Tomás Pugliese, gerente general de SushiClub, explica que la cadena “En general la empresa se mantuvo, nosotros preservamos los volúmenes. En realidad perdimos en salón pero ganamos en delivery”. Lo que pasó, entiende, es que por la crisis hubo un cambio en el hábito de consumo. “En el restaurantes caímos entre un 4% y un 5%. Este año probablemente sea un poco más. Esto con un mercado súper retraído”, sostiene.
Sin embargo, el crecimiento en los envíos a domicilio compensó las pérdidas. “Apuntamos a un sector alto, y eso hace que el impacto de la economía no sea tan duro”, añade y confiesa: “veníamos creciendo a tasas chinas pero que ahora es momento de crecer un poco más lento y de manera sostenible”.Pugliese cuenta que desde hace tiempo, la cadena intenta absorber parte de la inflación de sus costos en vez de trasladar a precios.” Tenemos una estructura para darle soporte a la red de 40 locales, que en tiempos de crisis empieza a pesar. Hoy estamos más cerca de nuestro competidor directo de lo que estábamos hace 5 años”, admite, y cuenta que parte de la estrategia de la marca es “desacelerar los precios para que el costo de adquirir nuestros productos, nuestra experiencia, sea cada vez más competitivo. Por ahora seguimos absorbiendo toda la inflación galopante de los últimos dos o tres años, y preferimos que se erosione nuestra rentabilidad, pero no perder volumen de mercado y que nuestro cliente se siga yendo contento”, asegura.

La historia

“La empresa arrancó en 2001, con la unión de cuatro socios que vieron que el proyecto era una salida a la crisis. Y la realidad es que SushiClub empezó en ese momento a cambiar la forma de comer sushi en la Argentina. No lo decimos desde un lugar de soberbia, sino desde un lugar que se ofreció una manera de comer sushi con gusto occidentales llevados desde el formato tradicional oriental. Antes se comía sushi de otra forma. No había salsas, había pocos quesos”, explica el ejecutivo, quien considera que “muchos copiaron a SushiClub, pero como uno nuestros pilares es la innovación, hoy el presente nos encuentra queriendo ir un paso adelante, seguimos investigando tendencias, ofreciendo propuestas que quizás aún no están validadas por el mercado pero que nosotros como líderes estamos obligados a llevar adelante; seguimos estando cerca de los franquiciados y de los clientes”.

El plan de la marca incluye la reforma de sus locales, comenzando los restaurantes y luego los locales Deli&Take. Los dos primeros serán Puerto Madero y Nordelta, y luego continuarán con los espacios de Recova y Caballito. La idea es ir paulatinamente reformando también los franquiciados en función de las capacidades de quienes los gerencian, teniendo en cuenta el presente macroeconómico del país.

“La empresa siempre se basó en cuatro ideales centrales que tienen que ver con la innovación, el liderazgo, la mejora continua en la calidad de todos sus productos, y en estar cerca de nuestros clientes. Empezamos a entender que hacía muchos años que teníamos la misma estética, y que el mercado estaba cambiando, por lo que teníamos que estar a la altura, más siendo los líderes en el sector del sushi”, explica Pugliese.

A partir de esa premisa SushiClub realizó una encuesta de mercado, segmentando los clientes, buscando qué veían de la marca y qué tenían que mejorar. El relanzamiento de la marca incluye un cambio en la estética de los locales con un diseño que definen “vanguardista y sofisticado”, una renovación del packaging con materiales sustentables con el medio ambiente, y la incorporación de diseños del artista Milo Lockett. Para lograrlo, la compañía quintuplicará la inversión que hacía hasta ahora en mantenimiento de cada local, que representaba el 1,5% de la facturación.

Respecto al packaging, el gerente gerenal de SushiClub entiende que “el mercado está yendo para un lado más sostenible” y por eso migraron hacia la utilización de materiales biodegradables, especialmente en lo referido al delivery. “Incomoda porque el barco era muy valorado por los clientes, pero nosotros queremos llevar una estrategia de mayor cuidado del ambiente. Podemos tener la misma calidad que antes con otros productos, pero teniendo como eje el cuidado del medio ambiente”, afirma.

El último paso de la estrategia de SushiClub es mirar fronteras afuera. “Es una gran oportunidad para poder ir de manera más competitiva al mundo y poder internacionalizar la propuesta y moderar el riesgo de operar solo en un mercado más volátil”, dice Pugliese. Y concluye: “Ya fuimos al exterior, nos fue bien, nos fue mal, ya nos consolidamos en Argentina y con un tipo de cambio como el actual podemos ser más competitivos en términos de regalías en el mundo, pero podemos darle más urgencia al plan de internacionalización de la compañía”. Para eso, la marca tiene planes en Uruguay, Chile y España, que se suman a los locales de Mérida, Playa del Carmen y Asunción.

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