Las cervecerías como emprendimiento: un mercado con muy buena Pinta

Con un promedio de crecimiento del 20 % anual, las cervecerías artesanales proliferan en centros urbanos y polos gastronómicos para satisfacer una demanda en alza y eligiendo el formato de franquicia para su expansión.

Según un informe de  la Dirección de Agroalimentos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca dedicado al sector cervecero de 2013, en menos de diez años las cervezas de categoría Premium triplicaron sus ventas y ya representan el 18% del mercado total. Las variedades de productos se han multiplicado también, acompañando un cambio en el consumidor,  más educado y dispuesto a experimentar nuevas variedades y tipos de cervezas. Además, es importante notar un cambio importante en el mercado: al margen de las marcas tradicionales y de grandes empresas, comenzó a crecer, a buen ritmo y sin pausa, un mercado dedicado a la cerveza artesanal. Este mercado hace hincapié en la alta calidad del producto y las materias primeras pero también en dos factores fundamentales: una amplia gama de variedades y una experiencia de consumo muy diferente reflejada en las micro cervecerías. En sus comienzos, las micro cervecerías eran pequeños bares o pubs con un pequeño número de opciones de cerveza, pero todas nuevas al consumidor, con producto exclusivamente artesanal, a consumir en un lugar pequeño, despojado pero que encajaba perfectamente con esa nueva cerveza que surgía y que busca asociarla con el consumo responsable entre amigos, en un ambiente cálido, informal y sencillo.

Hoy, estos emprendimientos gastronómicos son un hecho afianzado que prolifera en todo el país, llegando a los 200 locales aproximadamente. Con un promedio de crecimiento del  20% anual,  las cervecerías artesanales mueven  un mercado que ronda los nada despreciables  170 millones de pesos al año.

Dentro de este panorama y con una propuesta ya afianzada, aprobada y buscada por el consumidor, con un crecimiento estable y en ascenso, lo que inicialmente fueron emprendimientos cerveceros individuales o de un pequeño grupo de amigos-inversores se ha abierto hoy al mundo de las franquicias para seguir creciendo. Así, conservando lo que caracteriza la experiencia de consumo y un producto Premium, no masivo y artesanal, algunas cervecerías se expanden en el formato de franquicia para ofrecer a su franquiciado todo su know-how y reproducir en lugares estratégicos la experiencia de consumir una cerveza.

Según un informe de Estudio Canudas, profesionales especializados en franquicias, el consumo promedio se encuentra en 40 litros por persona por año, lo que representa el consumo per cápita más bajo de Latinoamérica. Este factor, sumado al crecimiento en la aceptación de emprendimientos cerveceros por parte del público, representa una perspectiva muy positiva de futuro: el consumo de cerveza aún dista mucho de la saturación, por lo que hay lugar más que disponible para la ampliación y el crecimiento. Además, la siembra de cebada y lúpulo a nivel local permiten que el mercado nacional se autoabastezca, lo que no hace más que fortalecer la producción de cerveza y dar lugar a que los productores se animen a apostar por crecer.

Buena Birra Social Clubs es un buen ejemplo de este tipo de emprendimiento gastronómico donde un ambiente agradable se conjuga con una cada vez más amplia variedad de cervezas que hacen que el consumidor pueda volver si tener que repetir producto. La empresa tiene dos locales, uno en Palermo y el segundo en Colegiales. En el barrio de San Telmo, otra zona de la capital con movimiento nocturno, funciona desde 2009 Breoghan, con un único local pero 6 estilos propios de cerveza artesanal además de comercializar otras marcas.

En pleno polo gastronómico de Palermo On Tap ofrece a su público 20 canillas con 15 productores artesanales que van rotando a medida que cada barril se acaba. Se expande en el formato de franquicia con más locales, en Belgrano, Colegiales, Boedo y San Telmo pero en manos de amigos, lo que garantiza a la marca que siga creciendo con exactamente las mismas características que enmarcan a las cervecerías como lo opuesto a lo industrial.

Cervelar es el sueño de dos hermanos que, con experiencia gastronómica a  sus hombros, vieron en 2008 que en Buenos Aires no había una propuesta de cervecería donde probar distintas variedades y abrieron el primer local en la zona del Bajo. Con el tiempo abrieron dos locales más que sumaban además una propuesta gastronómica. El éxito de estos tres locales y el interés de muchos clientes en tener un emprendimiento de las mismas características fue el punto de inflexión para hacerse franquicia.  La empresa ofrece más de 200 variedades, desde marcas reconocidas hasta emprendimientos caseros. El abastecimiento podría representar un problema para emprendimientos como estos, pero al contar con un número tan grande de variedades de cerveza, siempre hay una buena cantidad disponible y, a pesar de que algún pequeño proveedor pueda fallar, el stock se mantiene siempre. Cervelar cuenta ya en su haber con 4 locales propios, 4 franquicias, una franquicia a abrir próximamente y varias en proyecto para el próximo 2017. Los requerimientos para obtener una franquicia Cervelar: aproximadamente $13.000 por metro cuadrado y un mínimo de 180 metros para módulos grandes (con gastronomía). El fee de ingreso está incluido en ese monto y es de $140.000 actualmente. Además, hay que tener en cuenta el pago de un 4% de regalías y 1% de fondo de publicidad. El franquiciado ideal es un equipo activo, dinámico, joven, amante de la cerveza y principalmente residente en la zona donde está el local. Cervelar planea seguir creciendo, acompañada por el crecimiento en el consumo de cerveza y abrir 5 franquicias más en el mediano plazo.

También emblema de la cerveza en formato de franquicia está Barba Roja, quien desde 2001 ofrece 15 tipos de cervezas de alta calidad en el marco de una estética muy definida y diferenciadora: el mundo pirata.  Para adquirir una franquicia de Barba Roja se requiere un perfil activo y que por lo menos uno de los socios posea experiencia real en el mundo gastronómico. Con una adaptabilidad tanto para instalar un pub, un restaurante o un patio cervecero, estás son algunas de  las características para adquirir una franquicia Barba Roja: el local debe estar en un polo gastronómico o zona comercial, no debe tener menos de 250 mts2 y el pago del fee de ingreso incluye el derecho de uso y explotación de la marca durante 3 años, asistencia en la selección y apertura del local, capacitación gerencial y operativa. Barba Roja tiene seis locales, tanto en Capital federal (San Telmo), como en provincia de Buenos Aires (Castelar, Montegrande, Escobar, Santa Clara) y Santa Fe (Rosario).

Mar del plata es una de la ciudades donde las micro cervecerías nacieron con fuerza. De allí justamente es la marca Antares, que surgió en 1998 como Brewpub (restaurante que elabora su propia cerveza) y se expande como franquicia. El franquiciado ideal para esta marca es alguien con conocimientos gastronómicos a quien la empresa le brinda asesoramiento en marketing, apertura del local, administración y capacitación. Antares posee cuatro locales en Mar del Plata y más de 20 repartidos por todo el país. Con numerosas cervecerías, Mar del Plata tiene también su polo cervecero donde se concentran distintos locales con distintas ofertas. La cervecería Glück nació en Mar del Plata también y cuenta  actualmente con un local en la calle Olavarría, otro en la zona marplatense de Constitución y dado el éxito de la marca y las consultas de los usuarios, está a punto de lanzarse como franquicia al mercado.

También de Mar del Plata es la empresa Baum, que inició su camino en la cerveza en 2009 y en 2012, tras la apertura del primer local propio y la buena recepción del público, “nos hizo entusiasmar y querer que la marca Baum fuese nombrada y destacada por el servicio y la calidad de las cervezas que brindábamos. A la par, el negocio de las franquicias ya se había establecido en el país desde hacía un tiempo, por lo que nos aventuramos a intentar concretarlo con nuestra marca,” comenta Leonardo Luffi, representante de Baum. Esta empresa ofrece 7 estilos fijos de cerveza  y dos rotativos y un amplio menú que conforma una propuesta gastronómica que no opaca a la estrella principal, la cerveza. Baum cuenta con 8 locales, todas franquicias, y 5 próximas aperturas en la ciudad de Buenos Aires y provincia. “Son varias las razones por las cuales invertir en una cervecería. En la actualidad el mercado presenta un escenario favorable para el desarrollo de este tipo de emprendimientos, sumado a que se unen dos variables, por un lado, el desarrollo personal, y por otro la proyección comercial, respaldado por este tipo de modelo de negocio que se encuentra en constante auge.” Como franquicia, Baum ofrece asesoramiento en el desarrollo del local, capacitación al personal y asesoría administrativa para el mejor rendimiento, seguimientos periódicos y vinculación directa con los responsables de cada área.

La buena perspectiva de crecimiento que proyectan las cervecerías artesanales es un nicho que tienta también a las grandes marcas que no venden directamente al público. La empresa Patagonia proyectó para 2016/2017 la apertura de 12 locales, que la marca da a conocer como “refugios”. El primero de ellos se instaló en Bariloche, en el Circuito Chico. Y a partir de allí, Patagonia desembarcó rápidamente en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma. Nordelta, Maschwitz y próximamente Olivos y otros nueve en capital, todos en centros estratégicos de consumo y presencia de un público adulto joven: uno cerca de la facultad de Medicina, dos refugios en San Telmo, otro en Córdoba y Mario Bravo, un tercero entre las calles Paraguay y Uruguay y cuatro más con próxima apertura en Distrito Arcos, Aeroparque, Callao y Viamonte y Paraguay y Riobamba. Con una estrategia de difusión dirigida exclusivamente a los jóvenes, toda la comunicación de la apertura y difusión de los refugios se hace a través de las redes sociales. La empresa apunta con estas cervecerías a un público exigente que busca una cerveza de calidad Premium con un poder adquisitivo mayor o dispuesto a pagar un poco más por un producto superior.

Por supuesto, con una bebida tan internacional, este fenómeno, no se limita a nuestro país. Por ejemplo en Colombia, donde el mercado cervecero era monopolio: BBC o Bogotá Beer Company es un claro ejemplo: con menos del 1% del mercado de cervezas, ofrece al consumidor un producto artesanal con materia prima orgánica de distribución exclusiva en sus locales.  Once variedades de cerveza, productos locales, 27 locales y establecimientos autorizados, la marca ha sabido hacerse su lugar en un mercado hasta su aparición 1997, cerrado.

Si las grandes empresas como Quilmes o Brahma tienen entre sus planes de futuro incursionar en este tipo de emprendimiento aún no está definido. Según información de Estudio Canudas, Quilmes mostró interés en la marca Antares en el pasado sin llegar a concretar y marcas como Brahma buscan acercarse a sus consumidores de manera más personal, en Brasil, ofreciendo la posibilidad de llevarse un Chopp Express para fiestas y eventos. Por el momento, el consumo de cerveza fuera del hogar y en lugares pensados exclusivamente para consumir esta bebida con amigos sigue siendo terreno de las cervecerías.

 

Fuente

-Ministerio de Agroindustria

www.alimentosargentinos.gob.ar

-Estudio Canudas

www.estcanudas.com.ar

-Leonardo Luffi  - Cervezas BAUM

www.cervezabaum.com

-Fernando Macia – Cervelar

www.cervelar.com.ar

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